

Cada noche, el ritmo del DJ desgarra la piel que separa la carne, el deseo, los sueños y el caos. Debajo de estas líneas, duerme aquello que nunca debió existir.
El eco eterno que desgarra nuestros oidos en silencio.


Cada noche, el ritmo del DJ desgarra la piel que separa la carne, el deseo, los sueños y el caos. Debajo de estas líneas, duerme aquello que nunca debió existir.
El eco eterno que desgarra nuestros oidos en silencio.